Con profundo pesar y el corazón lleno de agradecimiento, la comunidad educativa de la Escuela Remigio Castro Aburto despide a Óscar Aguayo Díaz, querido profesor y músico, cuya vocación, paciencia y amor por la enseñanza de la música dejaron huellas imborrables en las aulas y pasillos.
La vida de Don Óscar estuvo siempre ligada a la música. Durante muchos años se desempeñó como trompetista en la banda de la Armada de Chile, disciplina y pasión que más tarde lo llevaron a continuar su camino en las aulas. Tras titularse como Profesor de Educación General Básica y Licenciado en Educación en el año 2015, dedicó su labor a la enseñanza musical en diversos establecimientos, entre ellos la Escuela Adelaida Miguieles y la Escuela Víctor Domingo Silva.
En el año 2022 se integró a la Escuela Remigio Castro Aburto, donde su entrega floreció con fuerza a través de la creación de la Banda Dulce. Convocando a los estudiantes más pequeños del establecimiento, Don Óscar, les enseñó con infinita dedicación a ejecutar instrumentos de percusión, viento y teclado.

Junto a la bandita llenó de vida cada celebración: desde la tradicional representación de la Cruz de Mayo y las conmemoraciones del Día de la Mujer, hasta actos cívicos y celebraciones escolares, donde resonaban alegres interpretaciones de rondas infantiles e icónicas canciones como “Pollito con papas” o “Volveré” de Los Ángeles Negros.
Su legado sonoro permanecerá vivo en cada encuentro de nuestra comunidad, pues Don Óscar fue el encargado de actualizar y grabar la música del himno oficial de la escuela, melodía que nos acompañará en cada acto institucional. Asimismo, dejó encaminado el proyecto para la grabación de Sesiones al Sur del Biobío, iniciativa en la que la Banda Dulce había sido seleccionada como una de las agrupaciones juveniles invitadas para registrar versiones de cantautores chilenos.
Palabras de la comunidad escolar
Desde los distintos estamentos compartieron sentidas palabras para honrar su memoria y agradecer su paso por la escuela:
“Recuerdo con cariño los ensayos y cómo nos enseñaba a tocar los instrumentos; que si nos equivocábamos en una nota, nos seguía enseñando y nosotros debíamos seguir practicando para mejorar y no equivocarnos. Donde esté, le doy las gracias por habernos enseñado a tocar música.” Maite Concha, estudiante de 2° año básico e integrante de la Banda Dulce.)
“Ha partido un gran profesor, con una enorme vocación, que enseñaba con paciencia, dedicación y cariño, especialmente a los más pequeñitos, a quienes supo guiar con ternura y comprensión en su querida Banda Dulce. Nuestra familia estará siempre muy agradecida, profesor, por dejar huellas en nuestras hijas, por enseñarles a ver en ellas su potencial, sacar siempre lo mejor de ellas, confiar en sus capacidades y por sus sabios consejos. Muy orgullosa de haber sido parte estos años de su Banda Dulce y ver los frutos de aquello. Hasta siempre profesor, un honor coincidir con usted en esta vida.” (Iris Toro, apoderada)
Expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia, seres queridos, colegas y a todas las generaciones de niños y niñas que descubrieron la magia de la música a través de sus manos y su paciencia.
Los instrumentos y las melodías que sembró seguirán resonando por siempre en la Escuela Remigio Castro Aburto.
Descanse en paz, profesor Óscar Aguayo Díaz.







